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recursos compartidos para aulas numerosas

Software libre, educación pública y soberanía nacional.

linux_revolucionario
Durante la apertura del Campus Party Quito 2012 el Presidente de Ecuador Rafael Correa declaró que la elección del software libre es “un asunto de soberanía” y llamó a los habitantes de los países en desarrollo a “minimizar los obstáculos para acceder al conocimiento”  y agregando que  un principio fundamental a seguir debería ser el reconocimiento de que  “el conocimiento es universal, es patrimonio de la humanidad y no debe ser privatizado” (ver post original completo aquí). Acordamos con estas definiciones y observaríamos desde aquí que tales postulados son de aplicación total también para el caso de la defensa de la Educación Pública.

En este sentido, desde un blog orientado a articular Educación y Tecnología no podemos mas que tomar partido en el asunto y estimular y acompañar a los trabajadores de la educación, principalmente la pública, a formar comunidad soberana con el movimiento de software libre.

Mitos sobre el Software Libre

El blog comunitario “Usemos Linux” ha recopilado en un post una serie muy interesante de mitos respecto del Software Libre, y sus consiguientes desmentidas fundamentadas.  Seleccionamos algunas muy presentes en el ámbito educativo para compartir y comentar con nuestrxs lextorxs.

1. El Software Libre es muy difícil de utilizar.

Tal como señalan los autores de la fuente citada

“Este mito proviene del hecho que históricamente GNU/Linux ha sido un sistema solo apto para especialistas con profundos conocimientos informáticos, pero en la última década esto ha cambiado radicalmente, el ejemplo se encuentra en cualquier distribución GNU/Linux actual, cuya instalación y manejo es realmente simple”.

En lo personal utilizo Linux desde 2009 cuano instalé en una partición de disco (expresión nueva para mi en ese entonces) Ubuntu 9.04 Jaunty Jackalope y dejando el sistema operativo privativo que hasta había venido por defecto (pero con cobro) con la computadora “por las dudas”.

Ya en aquel momento la experiencia de usuario, acostumbrado a sistema de ventanas no era demasiado diferente. Nunca tuve que abrir una terminal para hacer lo esperado, pero como soy un usuario curioso y activo me fui familiarizando con aspectos de usuario ‘expert’ al poco tiempo y con naturalidad. Recuerdo aún la novedad de tener mas de un escritorio, cosa por demás práctica y original de ese sistema operativo y la transición entre ellos a partir de un cubo maravilloso que giraba y con los cuales impresionaba a mis estudiantes a conectar mi computadora al cañon del salón de clases.

Lo que tengo que decir es que hoy día la experiencia de usuario se ha refinado mucho mas y optimizando recursos para variedad de dispositivos, por ejemplo con el caso del Unity, heredero de ubutu remix, especialmente diseñado para pantallas pequeñas como las de las netbooks.

Desde lo personal no queda mas que decir entonces que ese mito hoy es mas que falso. Lo atestiguan los 6 meses de prueba en que “por las dudas” compartí aquella primera instalación de Ubuntu con el anterior sistema operativo y no toqué por el semestre entero el antiguo sistema, momento en el cual realicé una migración total que se mantiene hasta hoy.

2.  El Software Libre no es de calidad.

Creo que lo posteado por los redactores vale mas que 1000 palabras usemos linux

Uno de los miles de ejemplos que desmitifican esta idea es Google que utiliza y desarrolla todo tipo de Software Libre. Pero existen multitud de grandes empresas que también confían en la calidad del Software Libre como por ejemplo IBM, HP, Oracle, Microsoft, NASA, Airbus y un larguísimo etcétera.

 A nivel de la Universidad de la República centros completamente montados con software libre también lo respaldan, tales como el Servicio Central de Extensión y Actividades en el Medio (SCEAM) o servicios de requerimientos altamente específicos como el ex Centro de Diseño Industrial asimilado hoy a a Facultad de Arquitectura.

En termino generales el movimiento de migración progresiva en la UDELAR es creciente, aunque podría ser mas. Desde la perspectiva personal de este cronista, posiblemente la tecnofobia y la poca consideración de los aspectos tecnológicos en la cuestión del desarrollo nacional son obstáculos a vencer también en el segmento docente y al cual apuntamos.

3. El Software Libre no es compatible con el hardware

Tal como señalan los redactores de “Usemos Linux”

“En la actualidad los sistemas operativos GNU/Linux funcionan correctamente con la gran mayoría del hardware que existe en el mercado, sin necesidad de instalar ningún controlador manualmente”.

Incluso distribuciones como Linux Mint traen ya en la instalación sin necesidades de descargas especiales o actualizaciones de algún tipo codecs y bibliotecas para que todo arranque sin ningún esfuerzo extra.

4. El Software Libre no dispone de soporte técnico porque es gratis

Sin dudas, a mi gusto una de las mayores ventajas comparativas del actual software libre: su movimiento y su conformación comunitaria.

Nunca estuvo en mi horizonte obtener soporte y apoyo de Microsoft cuando utilizaba el anterior sistema operativo. Alguna vez busqué en internet y aparecía un numero de teléfono con una secuencia de dígitos casi infinita que me hizo considerar que era mejor formatear la máquina que reparar el error, a costo incluso de perder montones de información, en tiempos donde además era imposible respaldar un disco duro a puro diskette de 3,5 pulgadas y teníamos bajo resguardo las joyas mas exquisitas y vitales de nuestro acervo.

Tal como observan los autores de la fuente de este posteo

“Generalmente se puede conseguir Software Libre de forma gratuita, esto es una consecuencia de que el código sea libre. Pero todas las herramientas tienen soporte, proporcionado por los propios desarrolladores (algo improbable en el software no libre), o bien por empresas que ofrecen servicios especializados”.

y de la comunidad de usuarios también y sobre todo.

Cada distribución de linux suele tener foros de documentación de problemas y soluciones, las mas populares como Ubuntu en de ellos en múltiples idiomas y con canales de chat en los que siempre hay usuarios para cualquier consulta amable.

Comunidad linuxera: experiencia de ‘usuario’.

Para explicar lo que es la experiencia comunitaria de usuario no se me ocurre menos ni mas que compartir una pequeña anécdota…

Cuando cayó en mis manos un disco de instalación de Ubuntu hace tres años yo vivía por cuestiones de trabajo en la zona suburbana (o semi-rural) de una pequeña localidad portuaria no capital del interior del país de cerca de 13.000 habitantes.

Por aquél momento y por vía del ceibal Linux comenzana a ser popular pero aún era mas de lo que es hoy algo para ‘intrépidos’, ‘curiosos’, o como mi caso y el de mi ex jefe, Enrico Irrazabal, quien me pasó su disco original de instalación, una cuestión “revolucionaria”  🙂 .

Con el disco en mano me metí a instalar, documentandome  antes solo un poco de la cuestión. Tal como narré antes “por las dudas” quería dejarle el sistema operativo que había usado desde hacía mucho tiempo (no voy a decir desde toda la vida porque supe usar DOS también, lo cual revela mi edad). Esa opción complicaba las cosas, obstáculo hoy superado en las nuevas versiones, ya que debía hacer una “partición de disco”.

Así, me puse en contacto con el hermano de mi mejor amigo quien sabía de esto, y con sus orientaciones por escrito e impreso me encomendé a la causa y empecé a hacer todo paso a paso.

No voy a negar que mientras todo se procesaba mi corazón estaba cerca de la garganta y me preguntaba quién me mandaba a hacer estas cosas en la soledad de Villa Pancha.

Uno a uno los procedimientos que me pasó Nicolás se fueron cumpliendo y con alguna llamada extra mientras todo corría me cercioraba -leyéndole lo que ponía en la pantalla- que todo estuviera yendo bien.

Finalmente la instalación finalizó, me pidió que reseteara la computadora, y para mi sorpresa  al volver a encenderse tenía ante mí -por vez primera- la opción de opción de elegir con que sistema operativo trabajar en la computadora.

 Mi sentimiento de conservación (o de conservadurismo) expresado en ese “por las dudas” mental me hizo elegir el sistema anterior y no el Ubuntu ‘nuevecito de paquete’ como diría Don Frnacisco, a fin de constatar que todo seguía en orden y que si experiencia de emancipación era fallida o poco confortable podía volver a la casa de siempre entre las praderas verdes del salvapantallas. Todo en orden; Ubuntu no había sido un ‘hermano celoso’ y no había dañado para nada al viejo sistema operativo.

Juro que es fue la última vez que volví a usar ese viejo sistema privativo como opción de arranque. La opción por Ubuntu se fué dando porque todo lo que quería hacer del orden de lo cotidiano lo hacía igual o mas eficientemente que con el anterior sistema operativo, porque descubrí una pila enorme de programas en “los repositorios” o el “centro de aplicaciones” -nuevas expresiones en mi lenguaje que me daban una alcurnia insospechada y me evitaba ir a la feria un domingo a conseguir trucho un cd que tal vez hasta rayado estaba o ‘tenía virus’, y porque me sentía además que a medida que usaba un sistema inteligente, libre y adulto yo también me transformaba en un usuario mas inteligente, libre y adulto, además de exigente y pretencioso.

Así empecé a requerir especificidades de uso menos estándar y mas propias y en ello metía mano y a veces mal, generando algún error o problema SIEMPRE temporal. Nunca en Linux “formatear la máquina” pasó a ser una primera o única opción. Si el error era leve y todo seguía en orden salvo algún desperfecto apelaba al foro de ubuntu Uruguay donde siempre obtuve respuestas. Si la cosa era mas jorobada apelaba al chat de Ubuntu Uruguay donde pocas veces no hubo gente activa, apelando gratuitamente (y sin exigencias de llamadas telefónicas internacionales a cadenas de  dígitos infinitas) al chat de la comunidad de argentina, y por último si el accidente era a contrahorario, es decir a un poco amigable horario de la madrugada, apelaba al chat de España.  Claro, porque con el disco live adentro, por grave que fuera la solución podía hacer andar la máquina, conectarme a internet y buscar alguna solución con la solidaridad y experiencia de una comunidad de pares, incluso estando en una villa semirrural de una ciudad no capital del interior del Uruguay.

Conclusiones.

En Wikipedia y para los usuarios colaboradores hay disponible una pequeña etiqueta gráfica llamada userbox que yo tengo en mi página de usuario que dice:

“Este usuario piensa que la revolución no está a la vuelta de la esquina, por eso insta a luchar por ella”.

De no ser así temo que la reflexión de Marx se plasme entre nosotros como sentencia cuando decía “o se vive como se piensa, o se piensa como se vive” y la comodidad, la pereza y la resistencia al cambio no dejen lugar al desarrollo de la autonomía y soberanía.


Bonus track.

Infografía “Linux entonces y linux ahora”, sobre la extensión de Linux en sus primeros 20 años. Para verla haga click aqui.

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3 comentarios el “Software libre, educación pública y soberanía nacional.

  1. Pingback: 9 de febrero: día del usuario Ubuntu. « #techdagógica

  2. Grover Nunez
    marzo 18, 2016

    Con el respeto que Ud. merece, en mi opinión, el factor económico es más importante que cualquier otro, en Europa, muy pocas personas están dispuestas a desechar su PC o Laptops si tienen opción de algún SO que funcione con las aplicaciones más usuales, lo mismo en Africa y en LA, aun cuando los computadores ahora son más baratos, campañas de Instalación de Software Libre (Flisol) cada vez tienen más Público, yo creo que es esa una opción inteligente, hay SO para cualquier máquina sea de la edad que sea, y puede con pocas limitaciones usar las aplicaciones que actualmente están vigentes, ésta opinión alcanza a los usuarios menos exigentes y estudiantes y algúno que otro profesional, luego sus profesiones y actividades le exigirán el equipo que se adecue a su perfil de usuario, por el soporte, actualizaciones, etc ya ese mito está muy desechado.

    • paribanufreitas
      marzo 18, 2016

      Gracias por tu comentario. Desde la experiencia personal e institucional, no me parece demasiado certera la apreciación sobre la cual habría que descartar computadores para instalar software libre; mas bien todo lo contrario, hasta hay computadoras “obsoletas” que pueden seguir vivas en diversas funciones gracias distribuciones de este tipo de software. Lo otro, no profundizaré ya que creo que queda claro en el mismo cuerpo del post, pero no creo que el factor económico sea el más imoprtante. Saludos desde el Río de la Plata y gracias por haber leído atentamente la entrada.

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